5.9.11

Cartas a Diego Rivera

Diego:


Verdad, es muy grande, que yo no quisiera, ni hablar, ni dormir, ni oir, ni querer. Sentirme encerrada sin miedo a la sangre, sin tiempo ni magia, dentro de tu mismo miedo, y dentro de tu gran angustia, y en el mismo ruido de tu corazon. Toda esta locura, si te la pidiera, yo se que seria, para tu silencio, solo turbacion. Te pido violencia, en la sinrazon, y tu, me das gracia, tu luz, y calor. Pintarte quisiera, pero no hay colores. por haberlos tantos, en mi confucion, la forma concreta de mi gran amor.


Frida

30.8.11

El destiempo





Todo llega dicen, y es verdad, el problema no es si llega sino cuando llega. A veces las cosas llegan cuando ya es tarde. Otras veces lo que esperas llega antes, cuando no estás listo. Todo tiene su momento, antes o después de ese momento nada prospera.







El destiempo son dos calles que nunca se cruzan. El destiempo es llegar cuando la fiesta terminó. El destiempo no es solo que algo te llegue tarde, es también llegar tarde a eso. Es no tocar a tiempo la nota justa. El destiempo es perder el tren. El destiempo es un perdón que llega tarde. El destiempo es como una fruta verde, amarga.







Cinco segundos antes puede ser el momento ideal, cinco segundos después el peor momento. El destiempo es un desencuentro. Es sabiduría que llega cuando ya no la necesitas. El destiempo es una tarde fría en verano. Es lo opuesto al lugar y la hora indicada. El destiempo es una discusión entre sordos.



El destiempo es una ironía.






22.6.11

Que mierda

Entonces, finalmente me di cuenta que encuentras a una persona y haces de ella tu todo, hasta el punto en que te obsesionas con ella y con todo lo que hace. Te pasas todo el tiempo con esta persona y se acumulan todos estos sentimientos y te haces pensar que es amor.



21.6.11

Mario Benedetti, Viceversa

Tengo miedo de verte
necesidad de verte
esperanza de verte
desazones de verte
tengo ganas de hallarte
preocupación de hallarte
certidumbre de hallarte
pobres dudas de hallarte
tengo urgencia de oírte
alegría de oírte
buena suerte de oírte
y temores de oírte
o sea resumiendo estoy jodido
...y radiante
quizá más lo primero
que lo segundo
y también
viceversa.

-Mario Benedetti

19.6.11

Lamento no encontrar,
tiempo suficiente para
hablarte de todo lo que quiero.´


Discúlpame si
en algúun momento,
pareció que no quería hablarte.

Lo que trato siempre de saber decirte;
es que te amo.




17.6.11

9.5.11

"Extraño ir a buscarte, esperarte a unos metros y escucharte."

30.4.11

Bajo mi libro, El Significado del Zen, y veo a mi gato sonriendo hacia su pelaje mientras lo peina delicadamente con su rugosa lengua rosada
“Gato, te prestaría este libro para que lo estudies, pero creo que ya lo leíste.”
Él alza la vista y me dedica esa mirada suya de arriba abajo.
“No seas ridículo”, ronronea, “Yo lo escribí”.

29.4.11

Ser valiente no significa no tener miedo

El valiente es el que apuesta aun sabiendo que puede perder, y lo único que a un superhéroe puede darle el valor para hacerse acto de arrojo es el amor.
El amor es una fuerza poderosa, te transforma, te libera y te abre puertas. El amor es una llave, nos da el valor de dejar de esperar que no halla miedos, porque miedo, temor, siempre habrá… Ser valiente no es ser un temerario. Un temerario es un mercenario, no tiene miedo porque no le importa la vida, por eso, un superhéroe es valiente y teme, y mucho, a perder la vida propia o ajena. Teme perder la vida por que ama y ese amor le da valor.

Ser valiente no es no tener miedo, sino, avanzar a pesar de tener miedo.

7.8.10

Una historia de amor surrealista, Marina + Ulay

La primera vez que Ulay vio a Marina ella estaba desnuda en público y se dibujaba con una cuchilla en el vientre la figura sangrante de una estrella, símbolo comunista (al menos ella la usaba con esa intención). Era 1976, en Amsterdam. Fue más que un amor a primera vista (tópico nº1). Ella era serbia, él alemán. Ambos nacieron un 30 de noviembre de años distintos. Se dedicaban, de alma, al naciente y marginal arte del performance. Se unieron carnal y espiritualmente y decidieron formar una especie de dúo artístico que llamaron “El Otro”. A los dos les interesaba el ritual, lo simbólico, el fondo de las relaciones humanas, que exploraron en sus más poéticos y revulsivos aspectos. Durante doce años realizaron piezas en las que llevaron al extremo esas ideas, desarrollando una disciplina terrible de autocontrol y desafuero.
Sentados uno frente al otro se dieron fuertes bofetadas durante casi media hora; estuvieron atados uno de espaldas al otro, inmóviles, durante 17 horas; corrieron desnudos desde dos extremos chocando sus cuerpos una y otra vez, tras volver a la posición inicial, y también lo hicieron en direcciones opuestas contra unas columnas que se iban desplazando con sus encontronazos. Unieron sus bocas sin separarse respirando el mismo aire hasta perder el sentido;  se gritaron, cara a cara, hasta quedarse afónicos y exhaustos. Estuvieron sentados a los dos lados de una mesa, en silencio, en ayuno y sin moverse, durante 16 días, hasta que él tuvo que ser internado en un hospital. Mientras tanto, como su arte no les daba casi para comer, vivieron en el espacio reducido de una furgoneta durante cinco años, duchándose en gasolineras, ordeñando cabras en granjas que les permitían hacerlo a cambio de un poco de leche, viajando, preparando sus acciones. Ambos confiesan hoy que fueron años durísimos pero profundamente felices. Comprometidos íntimamente con lo simbólico, cuando su relación se acercaba al final, realizaron en 1988 una última performance titulada Los amantes. Marina y Ulay empezaron en solitario en dos extremos de la Gran Muralla China –él desde el desierto de Gobi, ella desde el Mar Amarillo-- una larga caminata de 2.500 kilómetros que los llevaría a encontrarse al centro. Tras el abrazo final dejaron de verse y hablarse durante 23 años, hasta 2010, con motivo de la granretrospetiva de Marina en el MoMA.

Mario Benedetti, La tregua.

A mí me cuesta ser cariñoso, inclusive en la vida amorosa. Siempre doy menos de lo que tengo. Mi estilo de querer es ése, un poco reticente, reservando, el máximo sólo para las grandes ocasiones. De modo que si siempre estuviera expresando el máximo ¿qué dejaría para esos momentos (siempre hay cuatro o cinco en cada vida, en cada individuo) en que uno debe apelar el corazón en pleno? También siento un leve resquemor frente a lo cursi, y a mí lo cursi me parece justamente eso: andar siempre con el corazón en la mano.

28.7.10

¿Tu crees en el amor? es una pregunta que no se hace por respeto a los que les han destrozado el corazón, y ahora yo represento a muchos de ellos.
Hoy soñé con un ángel de alas multicolor y el dijo que debía de comenzar a creer un poco más en las personas que me rodean. Me cuestiono acerca de que si me gustaría dar un paseo con él y yo asentí con la cabeza, demasiado anonada con su belleza para responder. El tomó mi mano entre las suyas y me sonrió con una mezcla de ternura y paciencia. Sonreí tratando de parecer menos nerviosa, pero él sólo asintió dándome a entender que me tenía toda la paciencia del mundo. Caminamos por un rato hasta que mis pies se cansaron y sin mencionar palabra alguna él lo supo. Nos sentamos en el piso y él dijo que "teníamos que hablar" asentí con miedo, pero él sonrió de una forma que me hizo querer darle un abrazo y llenarlo de besos. El rió entre dientes adivinando mis pensamientos pero se limitó a decir que debía saber perdonar porque el dolor que carcome mi alma no es "un sentimiento más". Lo miré sorprendida antes de ponerme de pie, él me miró con admiración y dijo que tenía que aprender a controlar mi talento. Cuando desperté sentí un cosquilleo en mi nariz y cuando abrí los ojos me encontré de frente con una pluma multicolor, como las alas de aquel ángel de mis sueños. Mi ángel.

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